Varios vecinos alertaron de la petición de auxilio de una mujer desde una ventana, protegida con reja, de donde emanaba abundante humo
Un guardia civil consiguió un mazo de grandes dimensiones y derribó la puerta de entrada
Al parecer, el fuego se produjo en una regleta donde había varios aparatos eléctricos conectados
La Guardia Civil de la Región de Murcia y la Policía Local de Fortuna rescataron, durante la noche del pasado día 15 de mayo, a una mujer que había quedado atrapada en el interior de su vivienda afectada por un incendio.
Los hechos ocurrieron pasadas las nueve de la noche, cuando el Centro Operativo Complejo de la Guardia Civil recibió la llamada de varios ciudadanos que informaban con urgencia de cómo una mujer pedía auxilio desde una vivienda donde se estaba produciendo un incendio.
La Guardia Civil activó a las patrullas de servicio que acudieron de inmediato al lugar, donde ya se encontraban unidades de la Policía Local de Fortuna.
A su llegada, los agentes comprobaron la gravedad de la situación. De la primera planta emanaba gran cantidad de humo y en una de las ventanas había una joven, en estado de pánico, que pedía ayuda.
Las ventanas tenían rejas y la vivienda estaba bloqueada, al quedar el bombín de la cerradura roto después de intentar abrirlo.
Ante el evidente riesgo para la vida de la moradora de la vivienda, por la rápida propagación del humo dentro de la casa, se decidió actuar con rapidez.
Un agente de la Guardia Civil consiguió un mazo de grandes dimensiones y golpeó la puerta de entrada hasta derribarla. Después, otro guardia civil y un policía local entraron, atravesaron la densa humareda y localizaron a la joven, que ya presentaba signos de dificultad respiratoria.
Después de calmarla y valorar su inmediata extracción, la protegieron y guiaron hasta el exterior de la finca donde aguardaban servicios sanitarios de urgencias.
El incendio resultó extinguido por dotaciones de bomberos, que evitaron que se propagase a viviendas cercanas. Al parecer el fuego se produjo en una regleta donde había varios aparatos eléctricos conectados.
Gracias a la colaboración ciudadana y a la rápida actuación policial la moradora de la vivienda: una joven, de 28 años, pese a que tuvo que ser atendida por servicios sanitarios de urgencia in situ, fue rescatada ilesa y no precisó su traslado hospitalario.